viernes, 7 de agosto de 2009... 22:31...

Qué linda es la alegría cuando viene de alguien que sabe transmitirla. Qué linda, qué admirable y benevolente se vuelve la vida cuando la ves en un ser que sabe vivirla y te la muestra con una simple sonrisa y una mirada que brilla sólo para ti. Qué increíble es el cambio en tu corazón cuando sientes que alguien rompe tu rutina con simplemente existir. Qué poca verguenza sentimos cuando amamos y somos ilusos en este arte. Pues sí, a veces es linda la vida para mí y no tengo ningún miedo de vivirla, si es a los pies de este hombre que algún día tendré en mi frente. No tengo miedo ni dudas de que así será. Pueden reirse las pocas personas que conocen este mi anhelo enfermo de llegar hasta él y decirle quien soy, y recién ahí recomponer mi existencia de una vez, o para bien o para mal. Por el momento está detenida en sus ojos, por el momento la vivo para escuchar una canción y para imaginar su rostro ante mí, por el momento camino con un sueño a mi lado y el fantasma del amor resguardándome, por el momento soy esto... una mujer sin su hombre, una mujer enamorada de un recuerdo, o de una fantasía, como quieran llamarlo, una mujer sin límites y sin reproches de sí misma por amar lo que otros consideran imposible, una mujer enloquecida porque no tuvo nada más por qué vivir, y gracias a ese amor es que aún es mujer y aún está viva. Pueden millares criticar este mi modo superficial de sentirme verdadera, pero no conseguirán convencerme de que esto no me hace más humana. ♥